La boca y los dientes: Aspectos clave

Uno de los rasgos físicos que atrae en primer lugar la atención de las personas es la boca, debido a su capacidad para generar todo tipo de expresiones faciales, gracias a la movilidad de los músculos que la rodean, de los huesos y, por supuesto, de los dientes.

Más allá de la función masticatoria, gestual y estética, la boca es una de las partes del cuerpo humano más versátiles, siendo necesaria para desarrollar diversas y diferentes funciones. Constituye el punto de inicio del aparato digestivo, a través del cual se ingieren los alimentos y se preparan para su deglución. También interviene en el lenguaje, mediante la articulación conjunta de los labios, la lengua y los dientes. Además, la boca participa de forma secundaria y complementaria en la respiración. Sin olvidar que recoge el sentido del gusto, permitiendo la percepción de los sabores y un mayor disfrute de la comida, siempre que tengamos una buena salud oral.

La boca

La boca presenta toda una serie de estructuras que actúan de forma coordinada para permitir el desarrollo de actividades tan diversas como la masticación, la gesticulación o la respiración.

Estructuras de la boca:

  • Labios: Son externos y conformas la parte más visible de la boca.
  • Mucosas: Membranas de color rosa que se unen con las encías y recubren las partes de la boca donde no hay hueso.
  • Encías: Tejidos que cubren los huesos maxilares y rodean a los dientes.
  • Maxilares: Huesos que soportan los dientes. Pueden ser superiores o inferiores.
  • Lengua: Órgano formado por músculos donde se encuentran las papilas gustativas y las glándulas salivales.
  • Paladar: Forma parte del maxilar superior. Su parte anterior (paladar duro) está formada por hueso y su parte posterior (paladar blando) continúa hasta la laringe.
  • Dientes: Estructuras de color blanquecino que se encuentran en las arcadas dentarias, que están a su vez en las encías. Forman dos hileras antagónicas que se conectan en la parte frontal de la boca.

Los dientes

De todas las estructuras que se encuentran en la boca, los dientes son las más importantes. Los dientes son las estructuras más duras del cuerpo humano,, siendo responsables de la trituración y masticación de los alimentos, que deben pasar al tracto digestivo en un estado semisólido para poder ser digeridos.

En edades avanzadas, las personas tienen 32 dientes definitivos, 16 en cada lado de la boca. Se distinguen cuatro tipos de dientes, que se diferencian por su forma y misión.

Tipos de dientes:

  • Incisivos: Ubicados en la parte más central y anterior de la arcada. Son de forma rectangular y tienen el borde afilado para ayudarnos a cortar los alimentos.
  • Caninos: Colocados después de los incisivos. Su forma puntiaguada ayuda al desgarre de los alimentos. Además ayudan a guiar los movimientos de la mandíbula.
  • Premolares: Ubicados entre los caninos y los molares, se caracterizan por tener una doble cúspide. Con ellos se inicia la trituración de los alimentos.
  • Molares: Son los últimos dientes de la arcada. Su superficie horizontal presenta surcos y cúspides y su función es la trituración de los alimentos.

Este conjunto de dientes constituye la dentición definitiva, cuya erupción comienza alrededor de los 6 años de edad. En la infancia, las personas desarrollamos una dentición temporal formada por 20 dientes que llamamos “de leche”, que son más pequeños y más blancos que los definitivos. Los dientes temporales requieren los mismos cuidados que los dientes finales, por que debemos mantener una correcta higiene dental.

Salud dental vs nutrición

Aunque para nosotros es algo que siempre hemos tenido claro, parece ser que para el grueso de la población no lo es. Hablamos del hecho contrastado de que una buena nutrición y alimentación, favorece una buena salud dental. Una alimentación equilibrada protege nuestra dentadura y la salud de nuestros dientes. A través de unos nutrientes, nuestras piezas dentales estarán más fuertes y en mejor estado. Pero no solo la dentadura, sino también las encías y la boca en general. En el artículo de hoy profundizaremos en esa estrecha relación que existe entre la salud dental y la nutrición.

La relación bidireccional entre salud dental y nutrición

Lo diremos claramente, tanto afecta la buena nutrición al estado de nuestra boca, como el estado de nuestra boca a nuestra alimentación. Pues tener una boca sana con piezas dentales en excelente condición nos permitirá comer cualquier tipo de alimento. Y a su vez, comer bien, variado y de manera equilibrada hará de nuestros dientes, un fortín inexpugnable. Obviamente, manteniendo la higiene necesario y el cepillado. Además, el buen masticado hará que la comida llegue a nuestro estómago de manera óptima, ayudando a una buena digestión. Por lo tanto, no es solo mantener una correcta higiene dental para tener los dientes bonitos, blancos y no tener que pagar por empastes y demás intervenciones. Sino que esta además nos ayuda a la salud general, puesto que repercute en casi todo lo demás. Nuestros dientes son más importantes de lo que creemos.

Bacterias y azúcar: Caries y enfermedad periodontal

Cada vez que comemos, bebemos un refresco o agua nuestra boca entra en contacto con numerosas bacterias y agentes que en conjunto forman la placa bacteriana. En ella, estas bacterias se ayudan del azúcar y otras sustancias que se encuentran en los alimentos para producir ácidos que atacan al esmalte. Las bacterias atacan de manera ininterrumpida al diente, por lo que son las causas de caries y otras dolencias que se pueden evitar con una correcta higiene y cepillado. También pueden ocurrir otras patologías como enfermedades periodontales, que afectan a las encías y, en definitiva, al tejido que sostiene los dientes.

Si bien es cierto que mantener una correcta y metódica higiene dental te ayuda a evitar problemas, también es una realidad que personas que consumen alimentos con alto contenido en azúcar, o dietas donde predomina este ingrediente, favorecen la aparición de caries. Sin importar la buena higiene que tengas. Por lo tanto, recomendamos evitar dietas altas en azúcar. Sobre todo, cuando se ingieren alimentos altos en azúcar entre comidas, como los típicos dulces o caramelos.

Alimentos beneficiosos y otros consejos

  • Alimentos como nueces, queso o verduras forman una capa protectora que ayuda a los dientes a neutralizar los ácidos de la placa bacteriana.
  • Reducir consumo de alimentos como pasas, miel, patatas fritas y dulces, que son pegajosos y fibrosos.
  • Caramelos, chicles y pastillas, siempre en versiones no azucaradas.
  • Las bebidas alcohólicas y los tés suelen tener alta concentración de azúcar.
  • Intentar evitar bebidas y refrescos gaseosos fuera de las comidas, ya que contienen ácido fosfórico, una gran amenaza para nuestra boca.
  • El consumo de frutas, verduras y pescado favorece nuestra salud bucodental.

 

Todo lo que tienes que saber del herpes labial

El herpes labial es una infección provocada por el virus del herpes simple. Las también conocidas como calenturas labiales responden a dos tipos de virus de este tipo de herpes: VHS-1 (tipo 1) y VHS-2 (tipo 2). El 1 suele causar infecciones orales leves como el herpes en el labio, y algunas más severas como la queratitis o la meningoencefalitis. El 2, mayormente relacionado con las zonas genitales y sus infecciones, también puede provocar un herpes labial. Aproximadamente el 67% de la población por debajo de 50 años está infectada por el VHS-1 .

Contagio y síntomas del herpes labial

Su contagio es muy simple, pues solo necesitamos un contacto físico con la herida de una persona que esté en ese momento afectada. Boca a boca a través de la saliva, con las manos.. etc. Los primeros síntomas suelen responder a un quemazón o picor en la zona la cual tras dos días afectada, llegarán las temidas ampollas. Tras un período máximo de 2 semanas, estas se romperán liberando el líquido que albergan y comenzando a sanar.

Frecuencia y posibles causas

La cadencia con la que este tipo de afecciones aparecen depende de la salud del individuo. Pero es cierto que existen algunos factores que favorecen la aparición del herpes labial. 

  • Estrés
  • Ansiedad
  • Menstruación / embarazo
  • Cansancio extremo
  • Quemaduras por luz solar
  • Enfermedades como gripe o resfriado
  • Bajada de defensas por motivos varios

En cualquier caso, las personas afectadas por este virus no se pueden curar, ya que no existe cura para la infección. Lo mejor que podemos hacer es mantener un vida saludable, comer sano y evitar las causas anteriormente mencionadas.