La enfermedad periodontal: gingivitis y periodontitis

Cuando hablamos de enfermedad periodontal” nos referimos a aquellas afecciones del periodonto, que es el conjunto de tejidos y fibras que envuelven el diente, sujetándolo y protegiendolo. Está formado por las encías, el ligamento periodontal, el cemento radicular y el hueso alveolar.

Las encías son los tejidos que recubren las arcadas de los maxilares, rodeando el cuello del diente y uniéndose a él mediante un epitelio que actúa de sellador. Constituyen la parte visible del periodonto. Al igual que los dientes, las encías se hayan expuestas a enfermedades. Cuando estos tejidos se inflaman y/o infectan, se alteran, permitiendo el paso de las bacterias al interior del periodonto, lo que supone una amenaza para la estabilidad de los dientes, y puede llegar a causar su pérdida.

La gingivitis

El principal enemigo de nuestras encías es la placa bacteriana o “biofilm”. Se trata de una fina capa de bacterias que se forma en la superficie de los dientes y que, sin una correcta higiene bucodental, se calcifica formando sarro o cálculo en la superficie del diente e incluso debajo de la encía La presencia de placa y cálculo puede dañar el esmalte y provocar una inflamación de las encías. Esta inflamación es lo que se conoce como gingivitis y es el primer estadio de la enfermedad periodontal.

Síntomas

El principal síntoma de la gingivitis es el sangrado de encías, como consecuencia de su inflamación y enrojecimiento. Ninguna de estas señales suele generar molestias, por lo que pueden pasar desapercibidas para el paciente, sobre todo en casos de personas fumadoras, ya que el tabaco puede enmascararlas. Por este motivo son tan importantes las revisiones periódicas a nuestra consulta.

Tratamiento

Habitualmente, la realización de una limpieza bucodental profesional (tartrectomía) para eliminar los depósitos calcificados y el seguimiento de una adecuada higiene oral, en línea con las instrucciones proporcionadas por nuestro equipo clínico, son suficientes para revertir la gingivitis y evitar que evolucione hacia el siguiente estadio de la enfermedad, la “periodontitis”, que cursa con pérdidas óseas y cuyas secuelas pueden ser irreversibles.

La periodontitis

La periodontitis, piorrea o enfermedad periodontal es una enfermedad bacteriana que provoca inflamación de las encías y la pérdida progresiva del soporte óseo de los dientes. Sin el tratamiento adecuado, puede acabar con la vida de los dientes, que pueden llegar a caerse. Los síntomas más apreciables por el paciente son los mismos que en la gingivitis enrojecimiento y sangrado gingival). En estadios más avanzados pueden aparecer otros síntomas, como movilidad y/o desplazamiento de los dientes, retracción de las encía, alargamiento dentario y halitosis o mal aliento.

Algunas formas de la enfermedad se presentan en pacientes jóvenes o sólo en algunas localizaciones, por lo que es necesaria una exploración exhaustiva para valorar el grado de afectación y el tratamiento necesario. La destrucción que provoca la periodontitis en encía y hueso es irreversible en la mayoría de los casos, por lo que un diagnóstico y tratamiento precoz será la mejor forma de preservar los dientes y evitar secuelas.

Síntomas

Al igual que en la gingivitis, el único síntoma inicial de la periodontitis es el sangrado de las encías y su enrojecimiento e inflamación. A medida que la enfermedad avanza, pueden aparecer otros síntomas como la movilidad yo desplazamiento de los dientes, la retracción gingival y el alargamiento de los dientes, la aparición de sensibilidad al frió o la halitosis.

Tratamiento

El tratamiento está encaminado a eliminar los depósitos de cálculo que forman sobre el diente y por debajo de las encías. Habitualmente se re mediante sesiones de limpieza profunda, llamadas raspados y alisados radiculares, aunque en estadias más avanzados puede ser necesario realizar un acceso quirúrgico para permitir un mejor acceso y posterior curación o incluso plantear la realización de tratamientos regenerativos que permitan mejorar el pronostico de uno o varios dientes. En todos los casos el mantenimiento de una adecuada higiene oral por parte del paciente y el seguimiento de un programa personalizado de mantenimiento serán fundamentales para detener o ralentizar la progresión de la enfermedad

Factores de riesgo que pueden afectar a la salud de las encías

  • Higiene bucodental deficiente
  • Dientes apiñados, torcidos o mal alineados que dificultan la limpieza de los espacios interdentales
  • Predisposición genética a padecer enfermedad periodontal.
  • Fumar
  • Diabetes descontrolada.
  • Algunos medicamentos o tratamientos como esteroides, antiepilépticos,
    quimioterapia,bloqueadores de los canales del calcio o anticonceptivos.