Otras patologías bucodentales

Además de la periodontitis y la caries (enfermedades provocadas por la acción de las bacterias y que generalmente podemos prevenir con una higiene bucodental adecuada), la boca y sus diferentes partes pueden verse afectadas por otras patologías provocadas por distintas causas y que deben ser igualmente diagnosticadas y tratadas.

En esta sección recogemos algunas de las patologías bucales y afecciones más importantes o comunes que consideramos conveniente hacerle conocer. No se pretende hacer un repaso exhaustivo de todas las patologías que pueden darse en el aparato estomatognático (parte del cuerpo que incluye la boca y los maxilares, y abarca también parte del cráneo, cara y cuello)

Un control periódico y constante en el tiempo mediante sus revisiones de salud oral además de su colaboración en la interpretación de signos o síntomas que lo alerten, nos permitirá ayudarle a supervisar su buen estado de salud oral. Si alguna vez le diagnosticamos algunas de estas u otras patologías le informaremos de los tratamientos y soluciones terapéuticas disponibles.

Patologias bucodentales

Disfunción temporomandibular ATM

Se conoce como disfunción temporomandibular al dolor, rigidez muscular, o limitación de movimientos localizados en la zona de la articulación que une el cráneo a la mandíbula (cercana a los oídos y a las mejillas) Generalmente se intensifica cuando mordemos, bostezamos o abrimos mucho la boca, provocando incluso dolores de cabeza y/o marcos. En función del origen de la disfunción, el tratamiento podrá incluir fisioterapia de relajación, modificación de hábitos posturales, ajuste de la oclusión dental y/o cirugías articulares.

Sindrome de boca seca

Se denomina así a la sensación permanente de sequedad en la boca asociada a una falta de salivación, que e resuelve mediante la ingesta de líquidos Algunos medicamentos, así como ciertas enfermedades pueden producir descensos en los niveles de salivación. Sin los efectos higiénicos y protectores de la saliva, las personas que padecen el “síndrome de boca seca” son más propensas a padecer caries u otras infecciones orales, por lo que es recomendable incrementar la frecuencia de las revisiones periódicas para detectarlas y tratarlas a tiempo.

Herpes labial

Es Causada por un virus contagio llamado herpes simple. Coloquialmente llamado “calenturas suele aparecer en forma de úlceras dolorosas en los labios, mentón o mejillas. Si le aparecen, le recetamos pomadas medicamentos que puedan controlar las infecciones bacterianas secundarias o que palien el dolor hasta que desaparezcan.

herpes labial

Candidiasis oral

Consiste en la infección producida por la cándida, un hongo que aprovecha la bajada de defensas en una persona para multiplicarse y causar infección. En ocasiones puede extenderse de la boca hacia el esófago generando dolor al tragar, rojeces, picor y/o malestar. El uso de prótesis removibles resina y enfermedades crónicas como la diabetes favorecen la aparición de esta infección. Una vez diagnosticado, le recetaremos antimicóticos y medicamentos para controlar su eliminación

Bruxismo

El bruxismo es el hábito de apretar y rechinar los dientes, generalmente de forma inconsciente. Normalmente sucede por las noches y acelera el desgaste normal de los dientes. El nivel de estrés, la maloclusión o la dieta son algunos de los factores causales. El tratamiento puede abarcar diferentes acciones tales como el control de los niveles de estrés, la corrección de la maloclusión y/o la colocación de una férula de relajación posicionada entre los dientes para evitar el daño articular y/o dental.

bruxismo

Aftas

También Llamadas llagas, son úlceras bucales de color blanco o amarillo que aparecen en las mucosas de la boca y que suelen generar dolor o molestar en el paciente. El estrés, las infecciones virales, la falta de vitaminas y los cambios hormonales pueden ser causantes de su aparición. En ocasiones la adaptación de una prótesis dental puede causar aftas durante la fase de tratamiento y rehabilitación odontológica. Suelen tardar entre una y tres semanas en desaparecer, tiempo durante el cual le podremos
recetar colutorios específicos para paliar las molestias y evitar infecciones secundarias.

Halitosis

La halitosis, popularmente conocida como “mal aliento”, es un problema que incomoda a quienes la sufren fundamentalmente por los efectos negativos que tiene en las relaciones sociales y/o afectivas. En la mayoría de los casos, el mal olor del aliento esta provocado por la acumulación excesiva de bacterias en el aparato digestivo principalmente en la boca como consecuencia de una deficiente higiene bucodental. La enfermedad periodontal, las infecciones de garganta, los trastornos alimenticios, el alcohol o el tabaco puede también producir mal aliento. El tratamiento habitual suele incluir mejoras en las pautas de higiene bucodental, eliminar o reducir los hábitos de salud nocivos y/o descartar cualquier otra patología sistémica no controlada.

Cáncer oral

El término “cáncer oral” abarca aquellas tumoraciones malignas susceptibles de producir en la boca o garganta. Cualquier persona es susceptible de padecer, si bien son grupos de mayor riesgo aquellas personas con antecedentes de cáncer, fumadoras y consumidoras de alcohol. Es importante prestar también atención a las exposiciones masivas a la radiación solar. El tratamiento suele incluir radioterapia, quimioterapia y/o intervenciones quirúrgicas. La clínica odontológica no es el lugar capacitado para estos tratamientos, pero sí es un centro sanitario donde, en ocasiones, y con la colaboración del paciente, es posible realizar un diagnóstico precoz y, por tanto, mejorar las expectativas de tratamiento.

 

Bruxismo, el estrés afecta a tus dientes

 

¿Habéis notado que situaciones de estrés vienen acompañadas por dolores de cabeza o de oído? La respuesta puede encontrarse en nuestra boca y en un comportamiento involuntario que afecta directamente a nuestros dientes: el bruxismo.

Consiste en una acción compulsiva de rechinar, frotar o apretar los dientes con intensidad, frecuencia y persistencia, sin ningún interés funcional, siendo los dientes, músculos y la articulación de la mandíbula las partes más afectadas. Sin duda, es una anomalía muy común puesto que se tiene constancia de que el 80% de las personas han sufrido o sufrirán en alguna ocasión un episodio de estas características a lo largo de su vida.

El estrés y la ansiedad del día a día son los principales motivos que pueden llegar a desencadenar este trastorno. También puede estar ocasionado por una maloclusión o a una alineación indebida de los dientes.

Según el momento en el que tiene lugar la acción de rechinar los dientes, distinguimos dos tipos de bruxismo: diurno y nocturno. El diurno se produce en situaciones de máxima concentración o de tensión psíquica mientras que el nocturno tiene lugar mientras duermes y es una manera que tiene el cuerpo de descargar las tensiones acumuladas a lo largo del día.

¿Qué consecuencias tiene el bruxismo? Sus efectos son muy variados, incómodos y no se localizan únicamente en la boca. Así, en nuestra boca podemos sentir un incremento de hipersensiblidad dental tanto al frío como al calor, desgaste de piezas dentales o incluso fracturas dentarias. Otras consecuencias habituales de este transtorno son los dolores de cabeza, de oído o cuello e incluso insomnio.

¿Cómo puede tratarse el bruxismo?

Para tratar este transtorno es necesario restablecer el equilibrio entre los músculos, los dientes y las articulaciones. Las placas de descarga, también conocidas como férulas, son las herramientas más utilizadas para lograrlo. Estas placas nos permiten redirigir, disminuir y redistribuir las fuerzas de masticación. Esto logra relajar la musculatura y proteger la articulación

Como es una enfermedad muy asociada al estrés y la ansiedad, cualquier tratamiento del manejo del estrés podrá ayudarte.

Si notáis algunos de los síntomas, Eduardo López, tu dentista en Córdoba, te informará sobre su tratamiento.