La prevención y la higiene bucodental

Tanto los dientes como el resto de estructuras presentes en la boca están formados por células vivas. La acción de agentes externos, como infecciones o traumatismos, puede hacer que enfermen y/o se deterioren los tejidos que forman y dan soporte al diente.

No sólo los dientes naturales necesitan ser revisados periódicamente. Los pacientes que estén usando cualquier tipo de prótesis dental deben someterse también a revisiones con el fin de evitar recisiones gingivales, roces y molestias que pueden desembocar en problemas mayores.

Si prestamos atención a la salud de nuestra boca y la cuidamos como debemos, podremos prevenir la aparición de ciertas enfermedades, o detectarles en sus fases más tempranas, lo que nos permitirá curarlas de manera más efectiva, garantizando una dentadura sana y fuerte.

Cómo mantener una correcta higiene bucodental 

Las principales afecciones como las caries o la gingivitis son enfermedades cuyo origen reside en la acumulación de bacterias en la superficie de encías y dientes. Estas se agrupan formando una película que se conoce como placa bacteriana, la cual si no es eliminada correctamente llega a formar el famoso sarro. Por lo tanto, debemos eliminar todos estos restos de placa mediante un cepillado dental después de cada comida y empleando el hilo dental.

Además, se debe acudir de periódicamente a la consulta del dentista para realizar limpiezas dentales específicas, como las tartrectomías, para eliminar estos restos de comida de nuestras encías.

A continuación os mostramos las prácticas de higiene bucodental recomendadas:

Cepillado

Imprescindible cepillar nuestros dientes después de cada comida, incluyendo la lengua. Importante también reemplazar nuestro cepillo de dientes cada trimestre, o incluso antes si vemos que se encuentra deteriorado. Con respecto a la pasta dentífrica, recomendamos usar una cuyo sabor sea agradable y esté correctamente fluorado. El flúor nos ayuda a remineralizar el esmalte y a protegerlo de la erosión de ácidos bacterianos.

Seda dental 

Entre los dientes existen huecos a los que es imposible llegar con nuestro cepillo, y en estos se quedan acumulados restos de comida y placa bacteriana. El hilo dental es la mejor solución ante este problema. Con usarlo una vez al día deberíamos ir sobrados, pero recomendamos precaución al usarlo ya que podemos hacernos daño en las encías. Suavidad y precisión.

Colutorios o enjuagues bucales 

Estas son soluciones orales creadas para complementar la higiene bucodental, pero nunca para suplir el cepillado o la seda dental. Es simplemente un paso más en la limpieza de nuestra boca. Existe una amplia variedad de enjuagues bucales.

Limpieza dental profesional 

Se conoce como tartrectomía y se realiza por un higienista u odontólogo profesional. Su principal objetivo es eliminar el sarro y la placa bacteriana acumulada entre las encías y los dientes. Los pacientes que tengan algún tipo de patología relacionada con la enfermedad periodontal precisa de un tratamiento especial para la limpieza.