¿Qué es un irrigador bucal y para qué sirve?

La constante evolución tecnológica permite que nuestro día a día sea cada vez de mayor calidad. Y nuestro sector dental no se queda atrás. Hoy por hoy, contamos con numerosos instrumentos y técnicas que mejoran exponencialmente nuestra salud.

Gracias a las numerosas innovaciones nuestra higiene dental está más cuidada que nunca en la historia. Esto provoca que contemos con una dentadura más fuerte y sana por mucho más tiempo.

Y es que, en un sector en constante perfeccionamiento, las herramientas a las que podemos acudir son numerosas y específicas para cada afección. Entre estas novedades encontramos el irrigador bucal. Aunque no sea tan utilizado como el cepillo de dientes por el consumidor medio, sus beneficios no lo dejan indiferente. Veamos en qué consiste un irrigador bucal, qué beneficios nos puede aportar y para qué tipo de casos está recomendado.

En qué consiste esta herramienta de higiene dental

Un irrigador bucal es una herramienta más para mejorar nuestra higiene bucodental y fundamental para disfrutar de una sonrisa saludable. Puede ser para uso diario y cuenta con un funcionamiento simple. Se trata de un utensilio que aplica un chorro de agua a presión sobre los dientes y las encías, con los siguientes objetivos principales:

  1. Eliminar la placa bacteriana en zonas en las que el cepillo no llega, como las zonas entre diente y diente, su superficie y el borde de las encías.
  2. Conseguir una mayor limpieza de: implantes, coronas, puentes fijos, ortodoncia y fundas
  3. Estimular las encías mediante un suave masaje con el objetivo de mejorar su aspecto y reducir el sangrado y prevenir la gingivitis.
  4. Obtener una mayor sensación de limpieza y frescor

Es un método muy utilizado en las clínicas dentales, y ahora es posible tener uno en tu propia casa. Ambos tienen un funcionamiento muy similar, siendo mucho más sencillo el que tenemos en casa. Así, se convierte en un complemento ideal para añadir a nuestra rutina, ya que un uso correcto y prolongado mostrará beneficio en un corto periodo de tiempo.

No olvides que esto es un complemento. Siempre deberás usar tu cepillado habitual además de la seda dental para obtener una limpieza óptima día a día. Esto, junto a las limpiezas dentales profesionales en una clínica dental con regularidad, te proporcionará una sonrisa bonita y sana.

que es un irrigador bucal

Tipos de irrigadores bucales

Si estás pensando en comprarte uno, te vamos a dar algunos consejos para una compra efectiva. Actualmente, hay numerosos tipos de irrigadores en el mercado. Podemos encontrar desde irrigadores súper tecnológicos hasta otros más sencillos. Por ello, debes analizar si tu necesidad requiere uno u otro. Si por ejemplo solo buscas una limpieza más profunda, el irrigador básico te funcionará.

En algunos casos, un irrigador puede venir con cabezales diferentes para poder cambiarlos según tus necesidades. Además, según el tipo de limpieza que necesites puedes regular la presión del agua para una mayor efectividad.

En cuanto a su funcionamiento, los irrigadores cuentan con un depósito de agua. Existen algunos tipos en los que, si el fabricante lo especifica, se puede sustituir el agua por colutorio. Pero para asegurar su correcto funcionamiento, te recomendamos que sigas siempre las instrucciones del fabricante.

¿Cómo se usa?

Desde tu clínica dental Eduardo López, te explicamos cómo se utiliza este complemento para tu higiene diaria:

  • Lo primero de todo, te recomendamos que leas las instrucciones y recomendaciones del fabricante, ya que, dependiendo del modelo, unos tendrán unas opciones u otras. Una vez entiendas su funcionamiento, podrás empezar a utilizarlo.
  • A continuación, es necesario que realices tu limpieza después de haberte cepillado los dientes como haces habitualmente. Tras tu cepillado, realiza un repaso en los espacios interdentales y bajo las líneas de las encías con la ayuda del hilo o seda dental. También puedes utilizar perfectamente cepillos interproximales.
  • Rellena el depósito con agua o colutorio en función de los resultados que busques y de las recomendaciones del fabricante.
  • Antes de empezar a utilizar tu irrigador bucal, ajusta la presión del agua para no dañar el esmalte de tus dientes. Si durante su uso quieres cambiar la presión, puedes pararlo y volver a regularlo.
  • Coloca la boquilla que mejor se adapte a tus necesidades
  • Una vez tenga a punto tu irrigador, puedes empezar tu limpieza. Para ello, dirige el chorro de agua hacia tus piezas dentales, incluyendo la línea de las encías y los espacios interdentales. Para evitar salpicaduras, puedes realizar el proceso con la boca medianamente cerrada.
  • Para un acabado mucho más fresco, puedes utilizar tu colutorio habitual. Recuerda no beber agua hasta 30 minutos después de tu limpieza para que tenga mayor actuación en tu boca.
  • No olvides lavar y secar la boquilla y el depósito del irrigador después de su uso

Este complemento es ideal utilizarlo unos dos minutos al día. No dudes en ponerte en contacto con nosotros si tuvieras alguna duda.

Recomendado para pacientes

Debemos aclarar que este tipo de herramientas están recomendadas para todo el mundo que busque una higiene especialmente cuidadosa. Sin embargo, hay pacientes a los que este tipo de tratamientos en casa les beneficia en especial. Entre estos pacientes encontramos:

  • Personas con implantes dentales.
  • Personas con ortodoncia.
  • Personas con alguna enfermedad periodontal, que sufran de encías inflamadas o con tendencia a sangrado.
  • Personas con hipersensibilidad.
  • Personas diabéticas, ya que esta enfermedad está relacionada con la periodontitis y, por lo tanto, tienen que ser muy cuidadosos en cuanto a su higiene oral.

Todos estos pacientes podrán conseguir una mejora notable gracias al uso de un irrigador bucal, sin embargo, como ya sabes, es un complemento perfecto para el cepillado y recomendable para la higiene bucal diaria de todas las personas.

¿Cuáles son los principales problemas de salud dental en la tercera edad?

Por desgracia, cuanto mayor es nuestra edad, mayores complicaciones de salud aparecen. El envejecimiento provoca una evolución en nuestro cuerpo que provoca su deterioro paulatinamente. Si nos centramos en la salud dental, estos cambios se producen en dientes y encías, favoreciendo la existencia de patologías bucodentales variadas. Además, en la tercera edad aumenta el riesgo de padecer algunas enfermedades e infecciones bucodentales que nos obligan a extremar los cuidados e higiene de nuestra boca. Por supuesto, también aumentará la necesidad de revisiones y seguimiento.

Es importante destacar que el envejecimiento es algo contra lo que no podemos luchar. Sin embargo, podemos llegar a ella de la mejor manera posible, y esto también tiene mucho que ver con la salud de tu boca. Una dentadura cuidada, con una buena higiene y un seguimiento continuo y hará que en la tercera edad, los problemas revistan menor gravedad, o incluso se puedan evitar o retrasar.

Principales problemas de salud dental en la tercera edad

  • Dientes oscuros: Desgraciadamente, con el paso de los años el esmalte dental va perdiendo intensidad. Por ello, los dientes se van poniendo así como translúcidos y más oscuros. Perdiendo de esta manera su color blanco, e incluso volviéndose amarillentos. Evidentemente, el consumo de algunas bebidas o comidas, fumar y una mala higiene acrecentan esta afección.
  • Xerostomía: También conocido como ‘síndrome de la boca seca’, esta sequedad puede ser debido a la excesiva toma de medicamentos. El menor flujo de saliva en nuestra boca provocará también una mayor posibilidad de padecer caries.
  • Gingivitis y periodontitis: Patologías englobadas como enfermedad periodontal, habitualmente surgen a consecuencia de una higiene bucodental mala. Menos frecuente es la aparición de estas patologías a consecuencia de otras enfermedades de salud. Las personas diabéticas, por poner un ejemplo, tienen mayor probabilidad.
  • Sensibilidad dental: Las raíces de los dientes se retraen en personas con edad avanzada, lo que favorece que sus dientes sean más sensibles a líquidos y comidas frías y calientes.
  • Pérdida de piezas dentales: La pérdida de dientes es otra de las consecuencias del debilitamiento de las raíces de estos mismos. Al estar anclados a las encías a través de estas raíces, si se debilitan tendrán menos fuerza de agarre, serán más propensos a caerse.
  • Caries radicular: Consecuencia de todo lo mencionado anteriormente, esta caries afecta a las raíces más debilitadas o personas con enfermedad periodontal.
  • Masticación dificultosa: También consecuencia de lo anterior. La debilitación de las raíces, la pérdida de agarre o incluso de piezas dentales favorecen esta situación incómoda. Además, las personas de edad avanzada también disponen de prótesis dentales que, aunque cumplen su función, no son iguales a las piezas originales.
  • Candidiasis oral: Las prótesis dentales provocan esta patología, que va unida a una higiene incorrecta. Se asocia también a otras enfermedad orales como la xerostomía o medicamentos.

Somos especialistas en salud dental para la tercera edad, pide ya tu cita en Clínica Dental Eduardo López

Eduardo López Magazine – Edición Invierno 2020-2021

Ya tenemos disponible en nuestra clínica dental la edición de invierno de Eduardo López Magazine. En esta entrega, hablamos de cómo ha cambiado la manera de visitar al dentista en época del covid19: “Los pacientes han tomado conciencia de la importancia de prevenir”. También te damos consejos para que no te quedes afónico, te destacamos los mejores bosques de España y analizamos la bombilla que más tiempo lleva encendida de la historia.

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¿Afecta la mascarilla a la salud dental?

Aunque la mascarilla en si no es perjudicial para la salud bucodental, si que es cierto que esta puede afectar a nuestro hábitos de higiene. Evidentemente, descuidar nuestra boca por la razón que sea puede provocarnos graves problemas. Y en el caso de esta nueva situación que estamos viviendo, el uso de la mascarilla es positivo para protegernos del virus, pero hemos detectado que también nos estamos relajando un poco con la salud y cuidado de nuestra boca. Por eso es nuestra misión desde Clínica Dental Eduardo López informarte sobre los problemas que el uso de la mascarilla, sumado a la dejadez, pueden aparecer en tu boca.

Uso de la mascarillas y afecciones comunes

Ya hemos comentado varias veces en nuestro blog que en nuestro organismo tenemos muchas bacterias, y la boca no es una excepción. Estas están siempre ahí esperando su momento para atacarnos cuando estemos más débiles o cuando descuidemos nuestra higiene. Además, existen bacterias que se activan con ausencia o bajas concentraciones de oxígeno. Y por supuesto, el hecho de tener una mascarilla pegada a la boca hace que los gérmenes y bacterias que tengamos nosotros, se queden por mayor tiempo en nuestro organismo. Por ejemplo, cuando estornudamos o tosemos, expulsamos multitud de bacterias. Ahora, tenemos una mascarilla que nos impide esto. Por lo tanto, si sumamos esto a una menor higiene, tendremos más problemas. En el caso de la salud oral, es la más afectada por razones obvias, por lo que lejos de relajarnos, tenemos que extremar nuestra higiene bucodental.

La halitosis o el mal aliento es una de las primeras y más rápidas afecciones de que surgen como consecuencia del uso de la mascarilla. Debemos cambiarlas cada ciertas horas y estimular la producción de saliva con alimentos sin azúcar o chicles, empleando la masticación. Beber mucha agua y por supuesto, reducir la ingesta de alcohol y no fumar ayudan a tener un buen aliento. Una buena dieta también ayuda.

Por otro lado, la demineralización del diente o las caries están a la orden del día. La mascarilla no es el complemento perfecto para evitar lavarnos y cuidarnos nuestros dientes. El número de caries ha aumentado y la prevención es el mejor. Las caries son una de las afecciones más asiduas.

Si vamos más allá de nuestra boca, debemos recordar que esta, al ser entrada de vías respiratorias y digestivas, las bacterias pueden acceder a nuestro organismo por estas zonas y causar todo tipo de enfermedad. Y estaremos todos de acuerdo en que no estamos en el mejor de los momentos para contraer enfermedades de ningún tipo.

Sigue nuestros consejos y no dejes que tu bella sonrisa se estropee debajo de la mascarilla.

¿Qué es y cómo funciona un escáner intraoral?

Un escáner intraoral es un dispositivo que se emplea para escanear el interior de nuestra boca y recrearla en formato digital 3D, para poder trabajar sobre esta. Normalmente se usa para prótesis dentales, implantes y rehabilitaciones parciales o totales de la boca. El uso de este escáner supone un gran avance tecnológico en el campo de la salud dental. Esto se debe a que los métodos tradicionales eran más trabajosos, lentos e incómodos, junto con un margen de error a tener en cuenta.

¿Cómo funciona un escáner intraoral?

Este escáner se vale de un programa informático en el que vamos introduciendo los datos del pacientes y determinados detalles que irán posteriormente al laboratorio protésico con el que se trabaje. El escáner dispone de un sensor que se introduce en la boca del paciente, con el objetivo de tomar imágenes del interior. De esta manera, iremos moviendo el sensor e iremos tomando imágenes de toda la boca para conseguir una imagen 3D. Tras esto, el archivo con el escaneado al completo se manda al protésico de manera instantánea.

El laboratorio receptor, usará esta imagen 3D para realizar una impresión 3D con una impresora que usará un modelo en resina. De esta manera, se obtiene una réplica perfecta de la boca del paciente con la que trabajar. Por otro lado, este escáner también se puede usar para preparar ortodoncias y tratamientos Invisalign.

Tipos de escáner intraoral

Dependiendo de la manera y el formato, hay dos tipos de escáneres:

  • Escáner de tecnología fotográfica: Estos funcionan capturando imágenes individuales de las áreas que se escanean, para luego fusionarlas y crear una imagen 3D final.
  • Escáner de tecnología de vídeo: Como su propio nombre indica, este escáner graba vídeo en vez de realizar fotografías.

Ventajas de uso de un escáner intraoral

El uso de este dispositivo es muy beneficioso para una clínica dental ya que agiliza el trabajo para la realización de modelos que además tienen muchos menos errores, y se envían al instante.

  • Adiós al Alginato, yeso o escayola: Gracias al escáner, no dependerás de estos materiales, tendrás que pagar su coste. El escáner 3D te ofrecerá un modelo de impresión 3D en minutos, y sin residuos.
  • Más cómodo para el cliente: Se podrá obtener una representación digital 3D de la boca del paciente sin necesidad de pasar por la incomodidad que suponer obtener una impresión física. Debemos recordar que la manera tradicional implicaba que el paciente debía introducir en su boca elementos como silicona, alginato y demás, con las consecuentes molestias, sabores amargos y otras incomodidades.
  • Modelos muy fiables: La precisión y el éxito de estas impresiones es muy alta, y por supuesto, mejora notablemente a la tradicional. Errores como burbujas, arrugas o grietas no existen en la imagen 3D.
  • Se puede editar y corregir: Las imágenes 3D obtenidos permiten rectificar algún pequeño fallo. Tan sencillo como pasar el escáner de nuevo por la zona deseada de corregir. Como el resultado casi al instante, estas correcciones se realizan en la misma sesión.
  • Archivos 3D: La impresión se guarda en un archivo al que puede acceder cualquier persona autorizado o que lo disponga. De esta manera, es muy difícil de perder. No es algo físico que solo existan una vez. Ya sabemos que los archivos digitales se pueden subir a la nube, pasar por correo, tener en un móvil…
  • Ahorro de costes: La impresión 3D se puede enviar por correo en cuestión de segundos, por lo tanto, se eliminan los costes asociados al transporte de la pieza física como se hace de manera tradicional.
  • Factor diferencial: Disponer de un escáner intraoral te hará ofrecer un servicio de máxima calidad a tus pacientes, que además te hará ahorrar costes y tiempo.

 

Ventajas de una sonrisa sana

No existe nada mejor que nuestros propios dientes. Por ello la prevención y las revisiones dentales siempre serán fundamentales. De hecho, nuestro principal objetivo siempre será la prevención, para así no tener que tratar dolencias de salud graves. Aún así, si necesitas asistencia profesional, siempre es buen momento para corregir los dientes. En el caso de pérdida de piezas, en nuestra clínica dental contamos con un protocolo orientado a garantizar el éxito en los implantes dentales.

Beneficios de una sonrisa sana

Tener una boca sana no es solo para salir bien en las fotos. Y es que una mala salud dental puede afectarte tanto al cuerpo en general como a tu propia imagen. Y lo más importante, si no tienes una boca sana, incluso esto puede boicotear los tratamientos que precises por salud. Te explicamos 3 beneficios fundamentales de tener una boca sana:

En encías enfermas, no se pueden realizar implantes

Para que la colocación de uno o varios implantes en la boca sea un tratamiento de éxito, es imprescindible que las encías estén perfectamente sanas. No debemos olvidar que la periodontitis es el principal factor de riesgo para que aparezca periimplantitis. Por lo que antes de colocar un implante, la boca debe estar sana y libre de infecciones.

Debemos tener un mínimo de cuidados

Un implante puede durar toda la vida, pero sólo si se cuida correctamente. Los implantes ofrecen unos resultados excelentes en la mayoría de los pacientes pero en algunos casos pueden aparecer enfermedades alrededor del implante (periimplantitis).

Entonces, después de colocar un implante, hay que seguir un seguimiento y mantenimiento del mismos, por el cual el equipo de la clínica higienizará dientes, implantes. Comprobando además el estado de los tejidos, empleando antisépticos si es preciso.

Prevención, prevención y más prevención

Insistimos. La prevención es el mejor tratamiento. Es el único camino para reducir el riesgo de problemas en un implante y garantizar su longevidad. Además, prevenir es barato, fácil y eficaz.

 

¿Qué es la alveolitis y cómo se trata?

¿Qué es el Alveolo Dental?

Para poder comprender qué es una alveolitis, primero tenemos que saber qué es el alveolo dental. El alveolo es una cavidad ósea de los huesos maxilares, donde se encuentran las raíces de los dientes. Siendo así una de las partes más importantes ya que sujeta los dientes, junto con el ligamento periodontal. También es fácil de reconocer porque cuando realizamos una extracción dental, el alveolo es la cavidad que queda.

Cuando se hace una extracción dental, se origina un coágulo que dará lugar al comienzo de la cicatrización y reconstrucción de la zona ósea, durante unas 5 semanas. Por otro lado, la reparación de un hueso de mayor densidad puede irse hasta los 5 meses. Esto dependerá de circunstancias tales como la dificultad de la extracción, si el paciente fuma o no, si ha habido una infección previa en el diente…

Alveolitis: Origen y tipos

La alveolitis tiene su origen en la inflamación del alveolo, normalmente a consecuencia de un infección o un suceso traumático. La alveolitis que más suele tener lugar se produce cuando se extrae un diente, con previa infección o infección que aparece durante la curación y cicatrización post intervención. Es muy dolorosa la alveolitis, generando un dolor intenso y continuo.

Existe un tipo de alveolitis muy particular que es conocida como alveolitis seca. Este tipo de afección se origina debido a la presencia de un alveolo óseo  que no tiene sangrado (de ahí ‘seca’), y es muy habitual en fumadores.

Ocasionalmente, puede ocurrir que tras la realización de cirugía con poca irrigación o por empleo de un instrumento de alta velocidad de rotación, se provoque un calentamiento del hueso que puede provocar necrosis o un fuerte dolor tras la operación.

¿Cómo se trata la alveolitis?

En las situaciones de infección tras cirugía, o previa a la misma, se suele tomar antibiótico para luchar contra la infección, la cual debería remitir con facilidad. Cuando hablamos de alveolitis seca, necesitaremos antobióticos, corticoides vía oral y también antiinflamatorios. 

También se recomienda la realización de lavados del alveolo con clorhexidina y enjuagues con ácido hialurónico, que ayudan a que cicatrice mejor. Si existieran espículas óseas se deberían eliminar.

Recomendaciones para la alveolitis seca

La alveolitis presenta su peor versión con la alveolitis seca, ya que provoca un mayor dolor y su recuperación es mucho más larga y tediosa. En primer lugar, no fumar es totalmente recomendado. Ya que cuando se realiza la extracción, la nicotina al ser un vasoconstrictor provoca una ralentización de la cicatricación de la herida. Por otro lado, la higiene bucodental y post intervención con enjuages y demás para mantener la boca limpia y libre de bacterias es imprescindible.

¿Cuáles son las mejores frutas para comer en verano?

En nuestro blog solemos hablar de salud bucodental ya que somos una clínica dental, pero como ya hemos mencionado muchas veces, la salud general y la alimentación también afectan a nuestra boca. Y es que nuestra dentadura y el estado de los dientes depende de muchos aspectos que no tiene que ver directamente con esta. En el caso de la alimentación y el buen estado de nuestro cuerpo, la fruta juega un papel fundamental, por la enorme cantidad de vitaminas y propiedades que tiene. Por eso hoy haremos una especie de ‘off topic’ para hablar de sobre cuáles son las mejores frutas para comer en verano.

La fruta no debe faltar en ninguna dieta o rutina alimentaria. Por todo lo que nos aporta. Además, la fruta fresca y de temporada es la mejor. Ya que hay bacterias en las frutas que cuanto más tiempo estén, menores vitaminas tendrá la fruta en cuestión. Así que a parte de comerla, es también preciso saber que debemos adquirir las de temporada, y que no haya pasado demasiado tiempo desde que la recolectamos o compramos hasta que nos la comemos.

¿Cuáles son las mejores frutas para comer en verano?

La sandía

El color que tiene la sandía se debe al licopeno, un pigmento que funciona como antioxidante. Esta fruta tiene además mucha agua, siendo así una de las frutas que más agua contiene y menos calorías.

El melón

Contiene mucha vitamina E, por lo que es muy beneficiosa para prevenir cáncer de pulmón. de mama y próstata. Además, tiene muy poco azúcar y pocas calorías. Siendo así una fruta recomendada para niños porque también tiene un buen índice de agua, y para los diabéticos también es una excelente opción. También contiene un alto índice de potasio por lo que ayuda a la eliminación de líquidos, lo que significa que las enfermedades cardiovasculares se previenen.

El mango

En la India, el mango es considerado como el rey de las frutas. Es una gran fuente de betacarotenos, los cuales aportan mucha vitamina C y suministran potasio, magnesio y mucha fibra. También tiene mucha vitamina A.

La manzana

Su gran concentración de cisteína favorece la desintoxicación del hígado. Ayuda además a mejorar la memoria, ya que activa las funciones cerebrales por su alto contenido en fósforo. Buena fuente de fibra y muy beneficiosa para prevenir diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

La piña

Ayuda a prevenir enfermedades crónicas y degenerativas, ayudando además a la formación de colágeno. Favorece el correcto funcionamiento del aparato digestivo y tiene propiedades diuréticas. Es rica en hidratos de carbono de absorción lenta y tiene proteínas vegetales.

El níspero

Es una de las frutas que más se consumen en verano. Repleta de antoxidantes, vitamina y fibra. Es muy rico en pectina, que es un tipo de fibra soluble que funciona como laxante natural y trata muy bien el colon. 

El albaricoque

Concentra calcio, potasio, magnesio y antioxidantes. Rico en vitaminas A, C y minerales. Muy buena para los más pequeños ya que favorece el desarrollo de los huesos, tejidos y el sistema nervioso. También ayuda a la hipertensión y es buen laxante.

La ciruela

Mejora el tránsito intestinal por su buen contenido en fibra. Muy ricas en vitamina E, ayuda contra el envejecimiento y tiene un gran poder antioxidante, además de tener vitamina A y C. Tiene también una gran cantidad de minerales tales como el hierro, potasio, calcio o magnesio. Mejora la depresión y la anemia. 

Consejos para proteger tu salud dental en verano

Con la llegada del verano y las vacaciones, rompemos bastante la rutina del resto del año saliendo más a la calle, trasnochando más debido a las altas temperaturas y viajando en la medida de lo posible. Los horarios de trabajo también varían bastante y con ellos nuestros hábitos. Esta ruptura de la rutina también afecta a los hábitos cotidianos y saludables que seguimos por mucho tiempo. Por eso, en verano solemos descuidar ciertos detalles que pueden afectar negativamente a nuestra salud general, y a nuestra salud dental en particular.

Por lo tanto, nos hemos propuesto escribir este artículo para que, sin dejar de disfrutar y hacer todo lo que te apetezca, no descuides una salud dental que tantos quebraderos de cabeza puede darte si no la cuidas. Sigue nuestros consejos y no tendrás nada de lo que preocuparte.

Protege tu salud bucondental con estos consejos

  • No descuides tus buenos hábitos: Las altas temperaturas favorecen el desarrollo de los microorganismos que hay en nuestra boca. Reducir el tiempo que le dedicamos a los hábitos saludables es un error.
  • Cloro, agente nocivo: El contacto con el cloro de las piscinas favorece que el sarro se acumule. Y esto puede provocar también que aparezcan manchas en nuestros dientes o que dañe nuestras encías. Por lo tanto, recomendamos encarecidamente que después de un día de piscina, te laves bien los dientes y la boca.
  • Cuidado con los zumos y bebidas ácidas: Ya no solo por la cantidad de azúcar que puedan tener, sino también por ser sustancias ácidas que pueden descalcificar el diente y destruir su esmalte, provocando hipersensibilidad y otras patologías. Recomendamos beber con pajita estas bebidas.
  • Beber agua constantemente: Recuerda que cuando tienes sensación de sed, es porque el proceso de deshidratación ya ha comenzado. Debes beber agua constantemente, porque además, la deshidratación provoca que produzcamos menos saliva, estando más expuestos a las bacterias. También, beber agua sobre todo después de las comidas te ayudará a enjuagar la boca y eliminar muchos restos.
  • Cuidado con los cambios bruscos de temperatura en alimentos: Estos pueden provocar un aumento de la sensibilidad de tu boca, y favorecer la inflamación de las encías. Determinados geles o pastas de dientes para la sensibilidad vienen bien para esta época del año.
  • Las bacterias de las caries: En consonancia con lo que dijimos antes de los zumos, junto con los alimentos más dulces, las bacterias son propensas a atacar en entornos con azúcares. Si consumes muchos alimentos dulces, debes lavarte aún más y mejor los dientes.
  • Escoge alimentos sin azúcar: Chicles sin azúcar, manzanas… Si puedes, elige alimentos que no tengan mucho azúcar. Para evitar la llamada de bacterias no deseadas.
  • Si haces deporte, protege tu boca y mandíbula: Con el buen tiempo nos apetece hacer deporte, y con ello, vienen lesiones de golpes y traumatismos. Evita a toda costa que tu boca y dentadura los sufra. 
  • Kit de limpieza: Es prácticamente obligatorio que lleves contigo un pequeño neceser para que te puedas lavar los dientes y enjuagarte la boca en la calle. 

Recomendaciones de salud dental para la cuarentena

Desde hace unos días nuestra clínica dental ya no puede permanecer abierta como antes. Solo podemos hacerlo cuando se nos presenten problemas de salud bucondetal graves como flemones, infecciones con dolor, traumatismos dentales o roturas de prótesis. En esta nueva tesitura, donde estamos viviendo una situación totalmente extraordinaria, hemos querido escribir un artículo con recomendaciones básicas de salud dental para que no tengáis que exponer vuestra salud en estas semanas de confinamiento. Si actuamos con cuidado y buena higiene, no tendremos que venir al dentista para ningún tipo de revisión o acontecimiento rutinario. Quedarse en casa es lo correcto y si evitamos originarnos alguna urgencia por descuido mejor.

Por poner un ejemplo rápido: las caries y las enfermedades de las encías son provocadas por la placa. Esta se forma cuando descuidamos el cepillado de nuestros dientes tras las comidas. Lo cual genera problemas severos a medio y largo plazo que tendrás repercusión no solo en nuestra salud dental, sino también en nuestra salud general. Y no es un buen momento para ponerse malo y tener que ir a un hospital… Por eso, queremos compartir con vosotros estas recomendaciones de salud dental para la cuarentena.

Consejos de salud dental para esta cuarentena

  • Cuidar el diente y la estructura en la que se encuentra: Es imprescindible mantener una buena higiene, así como usar hilo dental al menos una vez al día. Por ejemplo, antes de cepillarnos los dientes por la noche.
  • Mejor cepillado: Ahora que tenemos más tiempo y no tenemos apenas prisa, centrémonos en mejorar nuestro cepillado. Realízalo durante más tiempo y mejora tu técnica. Insiste en los recovecos y lugares difíciles de alcanzar, ya que es donde más comida y placa se puede concentrar.
  • No descuides tus encías: Muy poca gente lo hace, pero un correcto masaje de encías con el cepillo las estimula con numerosos beneficios para tu salud, como por ejemplo evitar su inflamación.
  • No descuides tu lengua: Con frecuencia se nos olvida que la lengua es parte de la boca y que también necesita de cuidados. La lengua también almacena restos de comida que deben ser eliminados, por lo que el uso de limpiadores linguales o el propio cepillo son indispensables.
  • Respeta tus dientes: Puede resultar algo obvio, pero muchas veces no lo pensamos. Morder alimentos duros nunca debe ser una posibilidad. Caramelos, chicles pasados, frutos secos… pueden originarte microtraumatismos o pequeñas fracturas en los dientes que deriven en sensibilidades altas, causando un dolor que siempre quedará ahí.
  • Controlar la temperatura de los alimentos: La ingesta de comida muy fría o muy caliente también es perjudicial. Para empezar, podemos quemarnos y tener quemaduras en el paladar, los laterales de la boca o la misma encía. Al igual que con el frío. Además de causar hiperemia pulpar, que consiste en que los vasos sanguíneos de las muelas se inflaman porque reciben más sangre de la que deberían, provocando gran dolor.
  • Evitar alimentos dulces o pegajosos: Ya sabemos que el azúcar es muy perjudicial para los dientes y su salud, y los alimentos pegajosos son muy difíciles de eliminar cuando se depositan en recovecos estrechos de nuestra dentadura. Si podemos evitar su ingesta estos días mejor.

Y esto es todo. Si seguís con precisión estos consejos mantendréis una salud dental sin problema y no tendréis que visitarnos salvo por revisiones. De cualquier modo, si existe alguna urgencia de las mencionadas al principio del artículo, no dudéis en llamarnos.

Consejos para lucir la sonrisa perfecta

1. Cuidar la alimentación

Adoptar una alimentación sana y equilibrada en la que controlemos la ingesta de alimentos potencialmente cariogénicos nos ayudará a prevenir patologías dentales. Por tanto, es importante limitar la ingesta de carbohidratos, bebidas carbonatadas y alimentos ricos en azúcares.

2. Cepillarse los dientes al menos dos veces al día

Le recomendamos que invierta entre dos y tres minutos cada vez que se cepille los dientes con la misión de eliminar los restos de alimentos que quedan en la boca. ¡Convierta en su aliado a su cepillo dental y no se vaya a dormir sin haberlo utilizado antes!

3. Utilizar seda dental

Los espacios interdentales son lugares donde la placa se acumula muy fácilmente sin que el cepillo dental pueda eliminarla. Para llegar bien a todos estos espacios, recurra una vez al día a la seda dental. Si tiene dudas sobre su uso, no dude en preguntarnos, nosotros le enseñaremos a utilizarla.

4. Cambiar el cepillo de dientes cada tres meses

Utilice cepillos dentales de calidad y no olvide ponerlos cada tres meses. Se recomienda cambiarlos periódicamente. Los cepillos dentales acumulan bacterias y sus cerdas pierden efectividad con el uso. Por ello, es importante prestar atención a su deterioro e higiene.

5. Enjuagarse la boca

El colutorio oral no es un sustitutivo del cepillado o de la seda, sino un complemento en su rutina de higiene bucodental que le permitirá mejorar aliento, eliminar bacterias y limpiar las mucosas orales. En nuestra clínica le asesoraremos en todo momento para saber cuál es el que necesita.

6. Cepillarse la lengua

La lengua debe de limpiarse con el mismo esmero que los dientes, pues en ella se acumulan bacterias que posteriormente pueden migrar a los dientes y a las encías. Para cepillarla puede utilizar el propio cepillo dental o raspadores específicos.

7. Fumar tabaco

El tabaco es uno de los mayores enemigos de nuestra sonrisa. Perjudica la salud oral, altera el sentido del gusto, tiñe y deteriora los dientes y potencia la aparición de diversas enfermedades. Sabemos que para muchos no es fácil, pero debemos animar a dejar de fumar por su salud y por su sonrisa.

8. Odontología moderna

La Odontología ha evolucionado enormemente hacia conceptos altamente estéticos y mínimamente invasivos que nos permiten combinar la salud oral con una estética adaptada a cada paciente. No dude en preguntar sobre nuestros tratamientos en la clínica.

9. Revise su salud bucodental períodicamente

Muchas personas acuden sólo al dentista cuando tienen un problema, lo que en la mayoría de casos implica mayor gasto económico y soluciones más invasivas. La prevención es la forma más cómoda y económica de disfrutar de la mejor de las sonrisas. Visítenos con la periodicidad que le recomendamos (al menos dos veces al año) y llámenos siempre que note la más mínima alteración en la salud de su boca.

10. ¡Sonríe siempre!

Si sigues nuestros consejos, debería poder disfrutar siempre de una bonita sonrisa. ¡Aprovéchela, sonría y contagie a los demás con su entusiasmo y su salud! Una sonrisa sincera no puede más que generar buenos sentimientos entre los que nos rodean, lo cual ayudará a que su día a día sea siempre mejor.

La implantología: la tercera dentición

La Implantologia es la disciplina de la Odontología que se encarga de reponer los dientes perdidos o ausentes en la boca mediante la inserción en los huesos maxilares de implantes dentales. Los implantes dentales son unas pequeñas piezas de titanio biocompatibles con nuestro organismo, generalmente de forma cilíndrica, que presentan diferentes tamaños y composiciones en función de su aplicación. El implante dental simula la función de una raíz dental y permite la posterior colocación de una funda o corona dental.

La biocompatibilidad de los implantes dentales favorece su perfecta adaptación en la boca mediante un proceso natural que se conoce como osteointegración”, que permite la adaptación y sujeción sobre ellos de fundas dentales u otro tipo de prótesis, según las necesidades del caso.

Fases del tratamiento con implantes

1. Estudiar:

En primer lugar se realiza, como en todo procedimiento odontológico, un estudio diagnóstico para valorar la viabilidad y seleccionar el mejor plan de tratamiento para el caso a tratar. Durante la fase de diagnóstico y planificación, empleamos las radiografías, las fotografías así como los modelos de estudio del paciente para evaluar su situación. La mayoría de los casos de implantes requieren la realización de radiografías 3D que aportan información más detallada a nuestro equipo clínico y que aumentan la seguridad de los tratamientos. La comunicación con el paciente, a fin de informar y asesorar acerca de las posibilidades existentes para su caso, es también fundamental en esta fase.

2. Colocacion del implante:

El implante se coloca en un espacio de forma cilíndrica que preparamos previamente en el hueso maxilar o mandibular. A partir de este momento comienza el proceso de osteointegración que dura entre 6 semanas y 4 meses y que supone la fusión del hueso con el implante. En algunos casos, antes de colocar los implantes, será necesario realizar procedimientos de aumento osco como la elevación de seno o los injertos oscos. Estas técnicas permitirán crear en aquellos casos sin espacio ósco suficiente, la anatomía optima y favorable para poder colocar los implantes. Los aumentos óseos suelen realizarse con hueso del propio paciente y/o con biomateriales.

Para poder realizar un tratamiento implantológico con éxito será importante tener una anatomía favorable del hueso maxilar, una óptima salud gingival y disponer de buenos hábitos de higiene bucal. Algunas enfermedades sistémicas como la diabetes descontrolada, el hábito de fumar o el uso prolongado de algunos medicamentos, pueden interferir en los altísimos porcentajes de éxito de este tratamiento.

3. Colocación de la corona:

Concluido el proceso de osteointegración, se coloca la corona dental. Esta se confeccionará basándose en el tamaño, la forma y el color del diente original, de manera que armonice completamente con el resto de la boca. En los casos en los que sean varios los dientes a sustituir, confeccionaremos un puente o una dentadura que se aclara sobre los implantes. Para que el implante se integre completamente suelen ser necesarias varias semanas y en ocasiones no será posible colocar las fundas y/o prótesis definitivas hasta que finalice el proceso. No obstante, esto no significa que el paciente deba estar sin dientes, ya que existe la posibilidad de confeccionar una prótesis provisional, fija o removible, que permita al paciente comer y hablar con normalidad y mantener la estética su sonrisa durante ese tiempo.

4. Mantenimiento:

Todo paciente portador de implantes debe siempre visitar periódicamente a clínica para que podamos supervisar y controlar el normal onamiento y la naturalidad de las fundas y/o prótesis dental. Los implantes dentales, al igual que los dientes, también están expuestos a posibles patologías, por lo que es importante actuar siempre de forma preventiva para disfrutar de ellos y sacarles el mayor beneficio.

La reposición de los dientes ausentes mediante el uso de implantes tiene múltiples ventajas:

    • Proporcionan una excelente estética y apariencia natural.
    • Son fijos y mínimamente invasivos.
    • No requieren intervenir, tocar o tratar los dientes sanos que quedan en la boca
    • El porcentaje de éxito de los implantes es elevadísimo.
    • Son altamente funcionales y confortables ya que se asemejan a los dientes naturales.
    • Son una solucion estupenda para pacientes de cualquier edad, desde adultos jóvenes hasta personas ancianas.

El implante dental tiene los mismos condicionantes que el diente definitivo que reemplaza. Es decir, también tienen como objetivo durar indefinidamente pero están igualmente expuestos a afecciones e imprevistos biológicos que podrían impedir este cometido tal y como sucedió con el diente definitivo al que sustituyen. Por ello, es importante que el paciente tratado con un implante dental acuda regularmente a nuestra consulta y siga detalladamente las pautas y consejos de cuidado oral que le damos, como por ejemplo los hábitos alimenticios, la medicación y el abandono de hábitos contraproducentes para los implantes como es el tabaquismo.

La importancia de reponer los dientes perdidos

En ocasiones, los malos hábitos de higiene bucodental, la falta de un tratamiento odontológico a tiempo, un traumatismo dental o simplemente la predisposición genética pueden provocar que un adulto pierde uno o varios dientes.

La ausencia de dientes, además de afectar a la masticación a la masticación, al habla y al aspecto estético, puede provocar el desplazamiento del resto de los dientes e incluso con el tiempo, la pérdida de hueso en la zona del diente ausente lo que a la larga dificultan el tratamiento rehabilitador.

La odontologia actual prevé diversas formas para reponer los dientes perdidos, evitando los problemas que acabamos de enumerar. Un correcto estudio diagnóstico y una comunicación fluida con el paciente, nos permiten determinar cuál es la opción que mejor se adapta a cada caso.

Soluciones para reponer los dientes

Implantes dentales

Un implante simula una raíz dental que se coloca en el hueso maxilar para sostener sobre el una corona protésica que actuará como un diente natural.

Los implantes dentales son actualmente el método más popular y efectivo para reemplazar dientes, ya que actúan como si del propio diente se tratara, debido a su completa integración con el hueso. Sirven tanto para reemplazar dientes individuales como varias piezas contiguas, y se utilizan asimismo de base para puentes fijos o dentaduras removibles

El implante dental está habitualmente compuesto por titanio y otros materiales biocompatibles e inocuos para el ser humano, de ahí que permitan su integración total. El método de colocación de un implante dependerá del caso particular de cada paciente, del tipo de sistema utilizado, del protocolo clínico realizado y del diente a reemplazar.

Puentes dentales

Un puente dental es la unión de dos o más coronas dentales utilizadas para reponer el espacio que han dejado uno o varios dientes perdidos. Los puentes pueden ser hoy “dentosoportados” o “implantosoportados”. Para los puentes dentosoportados, los dientes permanentes y adyacentes al diente ausente son preparados de modo que actúen como pilares de sujeción en el puente que repondrá cualquier ausencia dental

Los puentes implantosoportados sin embargo, apoyan sobre implantes dentales, lo que evita tener que tragar y tocar los dientes naturales que estén en la boca.

Dentaduras Removibles

Las dentaduras removibles son prótesis concebidas para reemplazar gran cantidad de los dientes perdidos y ayudar a recuperar la estética dental, la salud, y/o la capacidad fonética y masticatoria.

Las dentaduras pueden emular a los dientes naturales, de forma que la apariencia física apenas cambie. También pueden aprovecharse para mejorar la imagen y belleza de una sonrisa.

Tipos de dentaduras:

• Convencional: se trata de una dentadura completa y removible, que se coloca sobre las encías sanas.

• Sobredentadura: indicada en aquellos casos en los que algunos de los dientes pueden preservarse. Se trata de una dentadura removible, que se apoya sobre los dientes sanos que quedan en la boca.

• Implantosoportada: se trata de una dentadura sujeta sobre implantes dentales previamente colocados en el hueso. Este tipo de dentadura ofrece al paciente mucha más seguridad al comer y al hablar porque, al estar fijada a los implantes, la dentadura ni se mueve ni se desajusta en la boca.

Principales beneficios de reponer los dientes perdidos

• Impedimos que los dientes se muevan para ocupar el espacio que había dejado el diente perdido
• Conseguimos que los dientes queden menos expuestos a caries o a enfermedad periodontal.
• Frenamos la aparición de maloclusiones provocadas por los movimientos de los dientes en su intento de buscar contacto entre ellos, una vez se ha producido una pérdida dental.
• Evitamos que el paciente mastique sólo o más por el lado que tiene más dientes, lo que evita la sobrecarga de esos dientes y el aumento innecesario del riesgo de afecciones dentarias.
• Prevenimos la posible aparición de ruidos o dolores articulares en la mandíbula.
• Potenciamos y mantenemos siempre la estética de la sonrisa.

La endodoncia

La endodoncia es el área de la Odontología que se ocupa del tratamiento de la pulpa del diente cuando esta se encuentra afectada por una infección o por un traumatismo grave que pone en peligro su preservación.

Las bacterias de la boca pueden lesionar la superficie del diente y penetrar en el esmalte, provocando lo que conocemos como caries dental. La caries dental diagnosticada y tratada en su fase inicial puede ser fácilmente solucionable. Cuando la caries no se trata y continua avanzando, llega a traspasar el esmalte y la dentina, llegando hasta la pulpa dentaria.

Además de la caries profunda, un diente roto, fracturado por traumatismo o incluso la enfermedad periodontal avanzada, pueden afectar al tejido pulpar provocando pérdida de vitalidad del diente en cuestión. Cuando esto ocurre, el diente en su conjunto se ve afectado, provocando dolor (debido a la inflamación causada por la infección y la posible aparición de flemones). La opción de tratamiento indicada en estos casos es la endodoncia, también conocida como tratamiento de conductos radiculares.

¿En qué Consiste una endodoncia?

Aunque popularmente se ha extendido la referencia “matar el nervio” para referirse a la endodoncia, la realidad es que no se “mata” ningún diente sino que se desvitaliza para evitar su extracción y permitir conservarlo en la boca por más tiempo.

La endodoncia consiste en eliminar la infección del interior del diente, limpiando los canales y la cámara pulpar, y rellenándolos posteriormente con un material que sella dichos conductos e impide el paso de bacterias al interior de los mismos. Por último, se reconstruye el diente, mediante un empaste y, en algunos casos, mediante la posterior colocación de una funda o restauración cerámica. Pese a tratarse de un tratamiento en varias fases, por lo general, se realiza en una sola sesión; aunque hay ocasiones en las que la existencia de inflamación, infección o cuando el estado general del diente sea precario, puede ser necesario realizarlo en dos o más sesiones. Es posible también que, antes de realizar el tratamiento, el recetar algún antibiótico que ayude a reducir la infección.

Una vez terminada la endodoncia, puede seguir presente alguna molestia que, paulatinamente, se irá reduciendo. No obstante, debe consultarnos si la molestia persiste o se intensifica, a fin de que podamos evaluarlo.

Fases de la endodoncia

  1. Diagnóstico
  2. Limpieza y preparación del conducto radicular
  3. Obturación de los conductos
  4. Reconstrucción del diente
  5. Colocación de una funda dental

¿Es la endodoncia un tratamiento definitivo?

En el 90% de los casos en los que esta indicada, la endodoncia es exitosa si resuelve la patología que la hizo necesaria. Hay ocasiones en las que la propia morfología del diente (raíces demasiado curvadas y/o muy estrechas o existencia de canales calcificados) dificulta la limpieza total de la zona, pudiendo quedar restos de bacterias que prolonguen la infección. También la existencia de finas fisuras en la raíz, no apreciables en una radiografía, pueden dificultar su éxito. En esta situación, valoraremos si repetir la endodoncia o realizar un tratamiento quirúrgico puedan ser beneficiosos. De lo contrario, la mejor opción podría ser extraer el diente en cuestión y reponerlo mediante otros tratamientos con mejor pronóstico para estos casos.

Otras patologías bucodentales

Además de la periodontitis y la caries (enfermedades provocadas por la acción de las bacterias y que generalmente podemos prevenir con una higiene bucodental adecuada), la boca y sus diferentes partes pueden verse afectadas por otras patologías provocadas por distintas causas y que deben ser igualmente diagnosticadas y tratadas.

En esta sección recogemos algunas de las patologías bucales y afecciones más importantes o comunes que consideramos conveniente hacerle conocer. No se pretende hacer un repaso exhaustivo de todas las patologías que pueden darse en el aparato estomatognático (parte del cuerpo que incluye la boca y los maxilares, y abarca también parte del cráneo, cara y cuello)

Un control periódico y constante en el tiempo mediante sus revisiones de salud oral además de su colaboración en la interpretación de signos o síntomas que lo alerten, nos permitirá ayudarle a supervisar su buen estado de salud oral. Si alguna vez le diagnosticamos algunas de estas u otras patologías le informaremos de los tratamientos y soluciones terapéuticas disponibles.

Patologias bucodentales

Disfunción temporomandibular ATM

Se conoce como disfunción temporomandibular al dolor, rigidez muscular, o limitación de movimientos localizados en la zona de la articulación que une el cráneo a la mandíbula (cercana a los oídos y a las mejillas) Generalmente se intensifica cuando mordemos, bostezamos o abrimos mucho la boca, provocando incluso dolores de cabeza y/o marcos. En función del origen de la disfunción, el tratamiento podrá incluir fisioterapia de relajación, modificación de hábitos posturales, ajuste de la oclusión dental y/o cirugías articulares.

Sindrome de boca seca

Se denomina así a la sensación permanente de sequedad en la boca asociada a una falta de salivación, que e resuelve mediante la ingesta de líquidos Algunos medicamentos, así como ciertas enfermedades pueden producir descensos en los niveles de salivación. Sin los efectos higiénicos y protectores de la saliva, las personas que padecen el “síndrome de boca seca” son más propensas a padecer caries u otras infecciones orales, por lo que es recomendable incrementar la frecuencia de las revisiones periódicas para detectarlas y tratarlas a tiempo.

Herpes labial

Es Causada por un virus contagio llamado herpes simple. Coloquialmente llamado “calenturas suele aparecer en forma de úlceras dolorosas en los labios, mentón o mejillas. Si le aparecen, le recetamos pomadas medicamentos que puedan controlar las infecciones bacterianas secundarias o que palien el dolor hasta que desaparezcan.

herpes labial

Candidiasis oral

Consiste en la infección producida por la cándida, un hongo que aprovecha la bajada de defensas en una persona para multiplicarse y causar infección. En ocasiones puede extenderse de la boca hacia el esófago generando dolor al tragar, rojeces, picor y/o malestar. El uso de prótesis removibles resina y enfermedades crónicas como la diabetes favorecen la aparición de esta infección. Una vez diagnosticado, le recetaremos antimicóticos y medicamentos para controlar su eliminación

Bruxismo

El bruxismo es el hábito de apretar y rechinar los dientes, generalmente de forma inconsciente. Normalmente sucede por las noches y acelera el desgaste normal de los dientes. El nivel de estrés, la maloclusión o la dieta son algunos de los factores causales. El tratamiento puede abarcar diferentes acciones tales como el control de los niveles de estrés, la corrección de la maloclusión y/o la colocación de una férula de relajación posicionada entre los dientes para evitar el daño articular y/o dental.

bruxismo

Aftas

También Llamadas llagas, son úlceras bucales de color blanco o amarillo que aparecen en las mucosas de la boca y que suelen generar dolor o molestar en el paciente. El estrés, las infecciones virales, la falta de vitaminas y los cambios hormonales pueden ser causantes de su aparición. En ocasiones la adaptación de una prótesis dental puede causar aftas durante la fase de tratamiento y rehabilitación odontológica. Suelen tardar entre una y tres semanas en desaparecer, tiempo durante el cual le podremos
recetar colutorios específicos para paliar las molestias y evitar infecciones secundarias.

Halitosis

La halitosis, popularmente conocida como “mal aliento”, es un problema que incomoda a quienes la sufren fundamentalmente por los efectos negativos que tiene en las relaciones sociales y/o afectivas. En la mayoría de los casos, el mal olor del aliento esta provocado por la acumulación excesiva de bacterias en el aparato digestivo principalmente en la boca como consecuencia de una deficiente higiene bucodental. La enfermedad periodontal, las infecciones de garganta, los trastornos alimenticios, el alcohol o el tabaco puede también producir mal aliento. El tratamiento habitual suele incluir mejoras en las pautas de higiene bucodental, eliminar o reducir los hábitos de salud nocivos y/o descartar cualquier otra patología sistémica no controlada.

Cáncer oral

El término “cáncer oral” abarca aquellas tumoraciones malignas susceptibles de producir en la boca o garganta. Cualquier persona es susceptible de padecer, si bien son grupos de mayor riesgo aquellas personas con antecedentes de cáncer, fumadoras y consumidoras de alcohol. Es importante prestar también atención a las exposiciones masivas a la radiación solar. El tratamiento suele incluir radioterapia, quimioterapia y/o intervenciones quirúrgicas. La clínica odontológica no es el lugar capacitado para estos tratamientos, pero sí es un centro sanitario donde, en ocasiones, y con la colaboración del paciente, es posible realizar un diagnóstico precoz y, por tanto, mejorar las expectativas de tratamiento.

 

La enfermedad periodontal: gingivitis y periodontitis

Cuando hablamos de enfermedad periodontal” nos referimos a aquellas afecciones del periodonto, que es el conjunto de tejidos y fibras que envuelven el diente, sujetándolo y protegiendolo. Está formado por las encías, el ligamento periodontal, el cemento radicular y el hueso alveolar.

Las encías son los tejidos que recubren las arcadas de los maxilares, rodeando el cuello del diente y uniéndose a él mediante un epitelio que actúa de sellador. Constituyen la parte visible del periodonto. Al igual que los dientes, las encías se hayan expuestas a enfermedades. Cuando estos tejidos se inflaman y/o infectan, se alteran, permitiendo el paso de las bacterias al interior del periodonto, lo que supone una amenaza para la estabilidad de los dientes, y puede llegar a causar su pérdida.

La gingivitis

El principal enemigo de nuestras encías es la placa bacteriana o “biofilm”. Se trata de una fina capa de bacterias que se forma en la superficie de los dientes y que, sin una correcta higiene bucodental, se calcifica formando sarro o cálculo en la superficie del diente e incluso debajo de la encía La presencia de placa y cálculo puede dañar el esmalte y provocar una inflamación de las encías. Esta inflamación es lo que se conoce como gingivitis y es el primer estadio de la enfermedad periodontal.

Síntomas

El principal síntoma de la gingivitis es el sangrado de encías, como consecuencia de su inflamación y enrojecimiento. Ninguna de estas señales suele generar molestias, por lo que pueden pasar desapercibidas para el paciente, sobre todo en casos de personas fumadoras, ya que el tabaco puede enmascararlas. Por este motivo son tan importantes las revisiones periódicas a nuestra consulta.

Tratamiento

Habitualmente, la realización de una limpieza bucodental profesional (tartrectomía) para eliminar los depósitos calcificados y el seguimiento de una adecuada higiene oral, en línea con las instrucciones proporcionadas por nuestro equipo clínico, son suficientes para revertir la gingivitis y evitar que evolucione hacia el siguiente estadio de la enfermedad, la “periodontitis”, que cursa con pérdidas óseas y cuyas secuelas pueden ser irreversibles.

La periodontitis

La periodontitis, piorrea o enfermedad periodontal es una enfermedad bacteriana que provoca inflamación de las encías y la pérdida progresiva del soporte óseo de los dientes. Sin el tratamiento adecuado, puede acabar con la vida de los dientes, que pueden llegar a caerse. Los síntomas más apreciables por el paciente son los mismos que en la gingivitis enrojecimiento y sangrado gingival). En estadios más avanzados pueden aparecer otros síntomas, como movilidad y/o desplazamiento de los dientes, retracción de las encía, alargamiento dentario y halitosis o mal aliento.

Algunas formas de la enfermedad se presentan en pacientes jóvenes o sólo en algunas localizaciones, por lo que es necesaria una exploración exhaustiva para valorar el grado de afectación y el tratamiento necesario. La destrucción que provoca la periodontitis en encía y hueso es irreversible en la mayoría de los casos, por lo que un diagnóstico y tratamiento precoz será la mejor forma de preservar los dientes y evitar secuelas.

Síntomas

Al igual que en la gingivitis, el único síntoma inicial de la periodontitis es el sangrado de las encías y su enrojecimiento e inflamación. A medida que la enfermedad avanza, pueden aparecer otros síntomas como la movilidad yo desplazamiento de los dientes, la retracción gingival y el alargamiento de los dientes, la aparición de sensibilidad al frió o la halitosis.

Tratamiento

El tratamiento está encaminado a eliminar los depósitos de cálculo que forman sobre el diente y por debajo de las encías. Habitualmente se re mediante sesiones de limpieza profunda, llamadas raspados y alisados radiculares, aunque en estadias más avanzados puede ser necesario realizar un acceso quirúrgico para permitir un mejor acceso y posterior curación o incluso plantear la realización de tratamientos regenerativos que permitan mejorar el pronostico de uno o varios dientes. En todos los casos el mantenimiento de una adecuada higiene oral por parte del paciente y el seguimiento de un programa personalizado de mantenimiento serán fundamentales para detener o ralentizar la progresión de la enfermedad

Factores de riesgo que pueden afectar a la salud de las encías

  • Higiene bucodental deficiente
  • Dientes apiñados, torcidos o mal alineados que dificultan la limpieza de los espacios interdentales
  • Predisposición genética a padecer enfermedad periodontal.
  • Fumar
  • Diabetes descontrolada.
  • Algunos medicamentos o tratamientos como esteroides, antiepilépticos,
    quimioterapia,bloqueadores de los canales del calcio o anticonceptivos.

La caries dental: Una afección demasiado común

Los dientes están formados en su capa más superficial por el esmalte, que protege los tejidos internos del diente de las agresiones externas. Aunque el esmalte dental es el tejido más duro de nuestro organismo, ello no impide que pueda deteriorarse o verse afectado. Si esto ocurre, es necesario tratarlo para evitar que se produzcan patologías dentales que deriven en complicaciones de mayor importancia, como por ejemplo la caries dental.

¿Qué es una caries dental?

Una de las principales causas de deterioro del esmalte dental, mas allá del desgaste producido por el propio uso o la edad, es la disminución del pH de la boca provocado por los ácidos que forman cuando la placa bacteriana entra en contacto con los azúcares de algunos alimentos fundamentalmente los carbohidratos). Cuando baja el pH de la boca, crea el ambiente propicio para que los ácidos puedan actuar, facilitando la destrucción de la superficie dentaria (esmalte) y la aparición de pequeños orificios o cavidades, comúnmente conocidos como caries

No todas las personas son propensas a la formación de caries Factores como la genética, la anatomía del diente o la composición de la saliva, entre otros elementos, son decisivos en la aparición de la caries. Esto explica que dos personas con idénticos hábitos de higiene bucodental y que sigan la misma dieta alimenticia, se puedan ver afectados de forma diferente por esta patología.

La formación de caries e produce a cualquier edad, aunque más frecuentemente en niños y adolescentes, ya que en este periodo se consume una mayor cantidad de alimentos con alto contenido en azucares denominados cariogénicos) y la higiene bucodental es, por lo general, más deficiente. También las personas ancianas presentan una especial predisposición a la caries.

Síntomas

Una mayor sensibilidad al frío y/o al calor, generalmente en el diente afectado, además de la presencia de molestias más o menos intensas, pueden ser síntomas de la presencia de caries. No obstante, hay que tener en cuenta que la caries puede no dar síntomas hasta fases muy avanzadas, una vez ha alcanzado un gran tamaño y profundidad. Por eso es muy importante que acuda puntualmente a sus visitas de revisión en nuestra consulta, ya que en ellas podremos diagnosticarlas en su fase inicial y tratarlas más fácilmente.

Tratamiento

El tratamiento más habitual para la caries es la obturación, también llamada “empaste” o “restauración de composite”. La obturación consiste en la eliminación de los tejidos dañados por la caries y el posterior rellenado de la cavidad resultante mediante un material que sustituye los tejidos duros que se han perdido por la caries y garantiza la protección de la dentina.

En la actualidad, los empastes gozan de una gran durabilidad y resistencia, aunque con el paso de los años pueden deteriorarse o fracturarse. También es común que, con el tiempo, se produzcan filtraciones alrededor de los empastes realizados. En uno y otro caso, se deberá eliminar el composite deteriorado, volver a limpiar la zona y realizar una nueva obturación.

¿Cómo prevenir la caries dental?

Dado que la caries está provocada por un conjunto de factores, debernos aplicar las siguientes medidas preventivas:

  • Cepillar y limpiar los espacios entre los dientes para eliminar las bacterias al menos dos veces al día.
  • Controlar el consumo de los alimentos potencialmente cariogénicos y ricos en azúcares, limitándolos a las principales comidas.
  • Utilizar dentífricos y enjuagues fluorados para proteger el esmalte dental y evitar la adhesión de los ácidos. Además del cepillado.
    tanto en niños como adultos es recomendable realizar fluorizaciones periodos en la clínica dental
  • Sustituir los chicles con azúcar por chicles con xilitol.
  • Acudir periódicamente a revisar en nuestra clínica su salud oral.
  • En algunos casos puede ser muy recomendable proteger la superficie dentaria oclusal de los premolares y molares con un sellado de las fosas y surcos en el diente.

La caries dental, una afección demasiado común..

Por desgracia, y pese al gran esfuerzo que las organizaciones a nivel global de salud hacen, junto con los doctores y clínicas dentales para concienciar sobre estas afecciones, la caries dental es demasiado común. Las prisas, las malas comidas, la falta de higiene o incluso el estrés favorecen que aparezcan estos problemas en nuestra boca. Y además, las caries no entienden de edad, tanto en niños como adultos, estas existen. El problema de este hecho es que las caries son el principio de problemas mayores como endodoncias o sensibilidades extremas en la dentadura. Aún así, desde Clínica Dental Eduardo López no dejamos de tratar de concienciar y educar con respecto a este problema.

La prevención y la higiene bucodental

Tanto los dientes como el resto de estructuras presentes en la boca están formados por células vivas. La acción de agentes externos, como infecciones o traumatismos, puede hacer que enfermen y/o se deterioren los tejidos que forman y dan soporte al diente.

No sólo los dientes naturales necesitan ser revisados periódicamente. Los pacientes que estén usando cualquier tipo de prótesis dental deben someterse también a revisiones con el fin de evitar recisiones gingivales, roces y molestias que pueden desembocar en problemas mayores.

Si prestamos atención a la salud de nuestra boca y la cuidamos como debemos, podremos prevenir la aparición de ciertas enfermedades, o detectarles en sus fases más tempranas, lo que nos permitirá curarlas de manera más efectiva, garantizando una dentadura sana y fuerte.

Cómo mantener una correcta higiene bucodental 

Las principales afecciones como las caries o la gingivitis son enfermedades cuyo origen reside en la acumulación de bacterias en la superficie de encías y dientes. Estas se agrupan formando una película que se conoce como placa bacteriana, la cual si no es eliminada correctamente llega a formar el famoso sarro. Por lo tanto, debemos eliminar todos estos restos de placa mediante un cepillado dental después de cada comida y empleando el hilo dental.

Además, se debe acudir de periódicamente a la consulta del dentista para realizar limpiezas dentales específicas, como las tartrectomías, para eliminar estos restos de comida de nuestras encías.

A continuación os mostramos las prácticas de higiene bucodental recomendadas:

Cepillado

Imprescindible cepillar nuestros dientes después de cada comida, incluyendo la lengua. Importante también reemplazar nuestro cepillo de dientes cada trimestre, o incluso antes si vemos que se encuentra deteriorado. Con respecto a la pasta dentífrica, recomendamos usar una cuyo sabor sea agradable y esté correctamente fluorado. El flúor nos ayuda a remineralizar el esmalte y a protegerlo de la erosión de ácidos bacterianos.

Seda dental 

Entre los dientes existen huecos a los que es imposible llegar con nuestro cepillo, y en estos se quedan acumulados restos de comida y placa bacteriana. El hilo dental es la mejor solución ante este problema. Con usarlo una vez al día deberíamos ir sobrados, pero recomendamos precaución al usarlo ya que podemos hacernos daño en las encías. Suavidad y precisión.

Colutorios o enjuagues bucales 

Estas son soluciones orales creadas para complementar la higiene bucodental, pero nunca para suplir el cepillado o la seda dental. Es simplemente un paso más en la limpieza de nuestra boca. Existe una amplia variedad de enjuagues bucales.

Limpieza dental profesional 

Se conoce como tartrectomía y se realiza por un higienista u odontólogo profesional. Su principal objetivo es eliminar el sarro y la placa bacteriana acumulada entre las encías y los dientes. Los pacientes que tengan algún tipo de patología relacionada con la enfermedad periodontal precisa de un tratamiento especial para la limpieza.

Blanqueamiento dental: Origen, beneficios y contraindicaciones

Con el paso del tiempo, la ingesta de comidas y otra serie de factores (mala higiene, golpes, tabaco..), el color blanco de nuestra dentadura se va perdiendo conforme avanzan los años. Este hecho no es algo que determine el estado de salud de los mismos, sino que con su uso, el esmalte y otra serie de partes del diente van oscureciéndose. Es un proceso natural que rara vez se puede evitar, pero que si que puede tratarse. El blanqueamiento dental profesional es una solución real y asequible para todos aquellos que deseen tener una sonrisa más blanca y brillante. Por eso hoy venimos a hablar en profundidad sobre blanqueamiento dental, cual es su origen, las ventajas que tiene y algunas contraindicaciones. Comenzamos.

Origen del blanqueamiento dental

Se dice que fue en el año 1989 en Norteamérica, cuando los doctores Haywood y Heymann encontraron una solución real al problema de la pérdida de blancura en los dientes. Hasta este momento, muchos lo habían intentado sin éxito, pero es a finales de la década de los 80 cuando se obtuvieron resultados reales y aceptables para el propósito en el que se trabajaba. Básicamente, este primer blanqueamiento dental aceptado mundialmente se basaba en la aplicación de geles de peróxido de carbamida.

A partir de este descubrimiento, las técnicas de blanqueamiento dental han ido mejorando de manera progresiva hasta el día de hoy, donde además de geles, también empleamos otros elementos como lámparas blanqueadoras y demás métodos que ofrecen rápidos y excelentes resultados. Una alimentación correcta y no fumar, junto con la aplicación de determinados tratamientos o el uso de pastas dentífricas que incluyan sustancias beneficiosas para el cometido en cuestión pueden ayudar, pero el blanqueamiento dental como tal siempre se ha considerado como algo profesional.

Tipos de blanqueamiento dental

  • Blanqueamiento por fotoactivación: Método inferior a una hora de duración con el que vemos resultados inmediatos. Combina aplicación de geles con la activación por luz led.
  • Blanqueamiento en casa: Se emplean unas férulas de plástico sobre las que se aplica el gel blanqueador y se las colocará según indique el odontólogo experto en este tipo de tratamientos.
  • Blanqueamiento mixto: Combina los dos tipos anteriores. Básicamente se enfoca en reforzar el tratamiento en casa con sesiones esporádicas de fotoactivación.
  • Blanqueamiento interno: Enfocado a pacientes que tienen piezas dentales a las que no les llega el riego sanguíneo por diferentes motivos. Se debe realizar en la clínica y es totalmente indoloro.

Beneficios del blanqueamiento dental profesional

Las ventajas y repercusiones positivas que tiene el blanqueamiento dental son mayormente estéticas. Pero no hay que menospreciar nuestro aspecto ya que de este dependen, por ejemplo, nuestro autoestima o nuestro estado de ánimo. Ya no digamos la importancia que tiene el aspecto en profesiones de cara al público o de moda.

  • Mejora tu sonrisa: Una dentadura blanca siempre hará destacar más tu sonrisa. Por muy bonita que tengas la dentadura, si esta no luce blanca y brillante no llamará la atención como debería.
  • Mejora el autoestima: No tener complejos a la hora de sonreír nos hará tener un mejor humor, transmitiendo buenas sensaciones a las personas que nos rodean y contagiando el buen ánimo en los demás.
  • No es doloroso, no es caro y es rápido: El blanqueamiento dental es una técnica totalmente indolora que cualquier paciente puede recibir. Además, el precio no es para nada algo fuera de lo común y es asequible para cualquier bolsillo y lo mejor de todo, que los resultados aparecen rápido.

Recomendaciones y contraindicaciones

Como todo en esta vida, el exceso o el mal asesoramiento puede tener repercusiones negativas en la salud de nuestros dientes. Es importante no obsesionarse con tener unos dientes excesivamente blancos, pues el sobretratamiento de blanqueamiento dental puede dañar el esmalte de los dientes. También, existen situaciones en las que los dientes no pueden alcanzar el tono deseado, debiendo realizar otro tipo de tratamientos como el de las carillas de porcelana. Otro apunte sobre los efectos secundarios del blanqueamiento dental (si se abusa del mismo), es que puede aparecer hipersensibilidad en las piezas dentales. Eso sí, es algo temporal que debe desaparecer tras la realización del tratamiento.

Descubre como trabajamos el blanqueamiento dental en Clínica Dental Eduardo López

Beneficios de ir al dentista periódicamente

El dentista, tu mejor aliado

La salud bucodental es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta en la salud general de una persona. Más allá de que la boca y los dientes los usamos a diario para ingerir alimentos, beber, hablar y demás.. La salud de nuestra boca puede afectar negativamente al resto de nuestro organismo si no la cuidamos. Desde problemas intestinales hasta infecciones y todo tipo de dolencias. Por ello es importante recalcar que la salud bucodental no debe tomarse nunca a la ligera, y hoy en día tenemos muchísima suerte de contar con grandes avances y métodos en este ámbito. Los cuales nos permiten detectar cualquier problema y darle solución.

Tu dentista de confianza: la mejor solución

Sabemos de buena mano que ir al dentista a veces no es plato de buen gusto, ya que estamos visitando a un especialista que trata una parte muy sensible de nuestro cuerpo: la boca. Y aunque la mayoría de las intervenciones y tratamientos que realizamos no son para nada super dolorosos ni complicados, la realidad es que el hecho de ir al dentista no le gusta a mucha gente. Y además genera incluso ansiedad y nervios, puesto que tampoco es una disciplina cuyo conocimiento esté muy extendido entre la sociedad. Lo que quiere decir que cuando acudimos al dentista, vamos realmente con una gran inseguridad, pues no sabemos nada de salud bucondental. Desconocemos si tenemos algo grave o no, esa incertidumbre nos genera una especie de miedo que no nos ayuda.

Pero todo en esta vida tiene solución, y en este caso nosotros la sabemos. Tener un dentista de confianza ayuda muchísimo a la hora de desterrar inseguridades y miedos. Pues acudir a un profesional de la salud dental que nos conozca, que nos aconseje y que nos ayude a ver los tratamientos de manera cercana y normalizada hará de ir al dentista algo habitual y rutinario. Además, el hecho de conocer a los doctores de la clínica, entablar una relación de afecto y demás hará que te sientas como en casa. No es lo mismo ir a un dentista que no conoces que al de toda la vida, que se ha ganado tu confianza y con el que te sientes cómodo.

Beneficios de ir al dentista de manera periódica

  • Asegurar que tu salud bucodental es la correcta ayudará a evitar problemas gastrointestinales o de estómago. Mantener unos dientes sanos garantizarán mejores digestiones y por ende, mejor salud estomacal.
  • Afectará positivamente al resto del cuerpo. La existencia de caries u otras enfermedades en la boca, por ejemplo en las encías, favorecen que los microbios accedan al organismo. Por lo tanto detectar estas patologías a tiempo y tratarlas evitará problemas de salud generales.
  • Obviamente, tus piezas dentales estarán en mejor estado y durarán mucho más.
  • 7 de cada 10 niños de hasta 5 años tienen caries. Si para un adulto puede resultar difícil acudir al dentista, pensad en un niño pequeño. Molesto y doloroso.
  • Si eres diabético tendrás bien atada la enfermedad periodontal. Pues exite una relación directa entre esta última y la diabetes. Las patologías periodontales actúan más rápido en personas que tienen diagnosticada la diabetes tipo 2, por lo que se debe ir al dentista de manera regular. 
  • Amigo de tu bolsillo. Ir a las revisiones anuales o semestrales te evitará problemas mayores en cuanto a salud, que obviamente requieren un desembolso económico mayor.