Ortodoncia en Córdoba
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|ORTODONCIA

Se ocupa del diagnóstico, prevención y tratamiento de las malposiciones dentarias y de las deformidades de los maxilares y tiene como objetivo la mejor colocación de los dientes con el fin de conseguir una mordida adecuada para una perfecta masticación y una correcta apariencia estética.

El objetivo es que el paciente disfrute de una salud dental óptima y si para ello precisa de este tipo de tratamientos, en nuestra clínica podrá optar a los diferentes elementos de aparatología que existen actualmente.

Consiste en los elementos adheridos a los dientes conocidos como brackets y que se deben anclar firmemente con unos finos arcos elásticos de aleación metálica.
Están indicados para tratamientos en dentición temporal, no supliendo la ortodoncia fija, aunque en algunos casos se requiere la combinación de ambos para resolver el problema. Estos aparatos pueden ser retirados por el propio paciente para su higiene oral y durante las comidas.
Consiste en una serie de aligners prácticamente invisibles y extraíbles que se cambian regularmente por un nuevo juego conforme los dientes se van moviendo. Cada aparato se realiza exclusivamente para un paciente y sólo el odontólogo determinará la finalización del tratamiento cuando la alineación dental sea la correcta. Existe una marca líder en dicha técnica que es Invisalign, en la que estamos especializados.
Es adecuada para el tratamiento y corrección de cualquier desviación en la posición de los dientes en pacientes de todas las edades.
Generalmente durante las primeras etapas del tratamiento, cuando empieza el movimiento de los dientes, es común que aparezcan leves molestias. Sin embargo, una vez superada esta fase inicial, sólo hay que destacar pequeñas molestias durante la visita a la consulta, en la que se realizan los ajustes pertinentes de la ortodoncia, molestias que después desaparecen. A parte de esto, puede ser que la zona interna de los labios se vea levemente afectada por la aparición de aftas o ampollas.En cualquier caso, son molestias temporales, que se suavizan con los consejos que facilita el ortodoncista y terminan desapareciendo.
Según distintos factores, y siempre dependiendo de cada paciente, del modo en que siga el tratamiento y el cambio en los tejidos que intervienen en la reposición de los dientes, la ortodoncia debe llevarse entre un año y medio y dos años, si se desea obtener los resultados esperados.
Para que la posición correcta de los dientes sea un éxito y dure para siempre una vez finalizado el tratamiento de ortodoncia, es preciso que el paciente utilice una contención o retención. No cumplir este requisito implica que los dientes tengan más posibilidades de volver a su posición original. La contención es primordial para conseguir que los dientes se mantengan en su nueva posición. Está considerada como la fase más importante del tratamiento, y su omisión produciría una vuelta atrás de las piezas hacia su posición original, la incorrecta.